Los deportes extremos, la verdad no son mi pasión, le temo a muchos de ellos, siento que la vida es muy valiosa como para ponerla en riesgo, pero a la vez veo como muchas personas se divierten realizando este tipo de actividades, y si siempre he tenido la curiosidad de sentir y vivir una experiencia así, muchos le llaman adrenalina, y dicen que es una sensación increíble, por esta razón decidí probar con algo quizás no tan arriesgado como un parapente o un paracaídas, que espero quizás intentarlo algún día, si algún día, pero en esta ocasión solo hice una actividad llamada Canopy, en la ciudad de Baños de Agua Santa en Ecuador.
Así como cuando estas apunto de hacer algo que te da miedo, y llega a tu mente la típica interrogante, ¿lo hago o no lo hago?
El Canopy también conocido como cable o tirolesa es un deporte de aventura que consiste en deslizarse de un punto a otro a través de cables de forma horizontal, a una altura considerable, que te permite sentir que estas volando, por lo general se realiza en lugares rodeados de hermosa naturaleza, así que también se puede considerar como una experiencia ecológica.
Una vez que me decidí a realizar esta aventura, comenzaron a colocarme la indumentaria necesaria para mi seguridad, que en este caso fue un casco, los mosquetones y el arnés, luego me coloque en el punto de partida y el instructor me indico como debía hacerlo, y los tips necesarios para que todo saliera bien, y así fue, ya todo estaba listo para mi deslizamiento.
¡Siii ya lanzandome del Canopy!
¿¿Miedo a las cosas extremas?? ¿¿Miedo a las alturas?? ...La gente que me conoce sabe que yo soy un poco miedoso para este tipo de cosas, ¿Pero que se gana teniendo miedo?, A veces solo hay que arriesgarse, dejarse llevar y disfrutar también de la famosa adrenalina, y sobre todo de vencer todos esos miedos que a veces solo nos hacen desaprovechar momentos llenos de diversión.
Según la historia, el canopy se realizó por primera vez en el año 1992 en Costa Rica y fue creado por unos turistas Canadienses que visitaban este país de Centroamérica.
Ya en pleno deslizamiento sientes que estás volando, es una experiencia realmente sorprendente, cuando ya iba volando en las alturas no sentí miedo, todo fue genial, solo disfrutaba el momento y veía lo lindo que se veía el paisaje desde arriba. Es una actividad muy divertida, si tienes la oportunidad de hacerlo no lo dudes, eso si siempre con la mayor precaucion y bajo la supervición de alguien experto.
¡Vive y disfruta al máximo!, recuerda que un día más, también es un día menos.
Gracias por leerme y acompañarme en mis aventuras.
Todas las fotos son de mi autoria capturadas desde mi teléfono Huawei mate 20 lite.