Ayer recién comenzó el mes que emana más alegría, y para muchos es el momento del año en el que todos buscan desconectarse del agitado mundo para darse un momento con ellos mismos. Personalmente, en mi caso, es muy probable que suceda.
Sólo algo me pasa por la mente: ¿Cumplí con mis expectativas de año hasta ahora? Mentiría si fuera cierto, pero vamos, he aprendido mucho en el camino. Quizá no conseguí lo que esperaba en concreto, pero, ¿lo necesitaba realmente para ser quién soy ahora? Probablemente no era el momento indicado para obtener eso que tanto quería, lo que si he dejado es un interesante aprendizaje.
Lo importante es el aprendizaje, y estoy seguro que lo repetiré muchas veces más en este post, porque sin duda es la clave de todo. Aprendemos de todo, lo bueno y lo malo, y créanme que es lo que me trajo incluso hasta aquí.
Es fácil creer que no logramos nada porque vemos que otros les "va mejor" pero la verdad es otra. Quizá para llegar a esa "mejoría" debemos experimentar otras cosas que nos lleven a eso y algo mucho mejor para nosotros, o simplemente no estamos pisando como deberíamos.
Ver los triunfos ajenos es algo que debemos evitar, porque menospreciamos los nuestros. Es común pensar que porque alguien tiene nuestra edad y ha logrado diversas cosas, simplemente hemos fallado en algo. Pero no amigos, probablemente haya otras variables que influyan en ello, circunstancias distintas y debemos considerarnos afortunados de haber logrado algo, aunque no lo veamos a simple vista.
Sea cual sea el motivo, estamos aquí, y de una u otra forma hemos triunfado a nuestra manera . ¡Sigamos adelante! siempre habrá grandes cosas por hacer, y este mes de reflexión y unión, espero que a todos nos de tiempo de pensar en lo que se nos viene.