Hola queridos steemians, feliz y bendecido sábado para todos.
A pesar que un hijo es el regalo más valioso que Dios nos obsequia, la mayoría de las mujeres venezolanas hoy en día sienten esa noticia como una muy mala. Pues se preocupan por lo difícil que esta situación, muchas dicen: sino me puedo mantener yo ¿Cómo haré para mantener a mi hijo? Y esto se torna peor aún si ya tienen niños, sienten que se complica más la situación.
Es increíble como esta noticia perturba la mente de quien la obtiene, de inmediato llegan una serie de preguntas, ¿Cómo haré con la leche? ¿Dónde conseguiré los pañales? ¿De dónde sacare para pagar las vitaminas y consultas? En fin como estas miles de preguntas que atormentan la cabeza de quien recibe la noticia.
Hace un par de días me di la tarea de realizarles una pregunta a tres parejas de mi familia que aún no tienen hijos. Mi pregunta fue ¿Cuándo planean tener hijos? Las respuestas en su mayoría coincidieron, me expresaron que traer un hijo en esta época es traerlos a sufrir, que esperarían que la situación mejore para así tener a sus hijos, eso me llevo a una segunda pregunta ¿Se están cuidando? Sorpresa la mía cuando dos de ellas me respondieron que casi nunca se cuidan, que no consiguen pastillas anticonceptivas, la tercera pareja se protege con un implante y eso debido a que se lo colocaron hace 2 años.
Bueno a pesar de todas estas dificultades Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas,
Venezuela registra la tasa más alta de embarazadas entre los países de Suramérica, con 101 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años de edad, dijo Nelmary Díaz, gerente de Programas de Plafam, Aseguró que el promedio de la tasa de natalidad en América Latina debe ser de 76 nacidos por cada 1.000 mujeres; de allí que el país ocupe el primer lugar de embarazo en adolescentes.
Cabe destacar que muchos de estos embarazos no son planificados, muchos se excusan con la escases o lo costoso que están los métodos anticonceptivos, ahora bien yo les pregunto lo mismo por lo que se preocupan una vez que están embarazadas ¿No creen, que están más escaso y costoso la leche junto con los pañales?
Yo particularmente entiendo la preocupación que puedan sentir todas estas mujeres, eh leído y escuchado de partos en mi país, en condiciones inhumanas, donde los centros de atención no tienen los insumos necesarios para atender las necesidades básicas del parto. Cuando se trata de una cesaría esto se torna aún peor. Es tan grave el problema que muchas mujeres han tenido que parir en banquetas y hasta en el piso. Muchas otras toman la decisión de migrar para así obtener un parto digno.
Ahora bien les tengo que contar algo, es la razón principal por la cual decidí abordar este tema el lunes 09 de Julio fui a una consulta debido a que no me sentía muy bien, me enviaron a realizar una serie de exámenes de sangre entre ellos el de embarazo**. Cosa que me pareció muy ilógica porque según mi ginecóloga yo estaba muy repleta de anticonceptivos (Use Implanon, este es un dispositivo que duro 5 años) y mi organismo necesitaba limpiarse para poner el siguiente. Aun así acate las indicaciones y me realice los exámenes, sorpresa la mía cuando voy a retirar los exámenes, me dice la bioanalista ¡Felicidades hora de empezar a comprar pañales!
Tengo que admitir que esto me callo como un balde de agua fría, en el momento no sabía si reír de la emoción o llorar de la preocupación. Pasaron muchas cosas por mi cabeza en ese momento, como por ejemplo, pensé en lo mucho que afectaría el seguir construyendo nuestra casa, en las calamidades que se viven con la energía eléctrica y en toda la serie de problemas por la que atravesamos.
Al llegar a casa enseguida le conté a mi hija y mi esposo, la felicidad de ellos fue tan grande que hicieron que mis preocupaciones desaparecieran, mi esposo me dijo gracias por este regalo, ese día cumplió años y mi niña enseguida empezó a besar a mi pancita y a hablar con su hermanito ella asegura que es varón y que su nombre sera Freddy José.
Sé que la preocupación es inevitable, pero aun así estoy contenta y ansiosa por la llegada de nuestro nuevo miembro de la Familia, la noche del mismo día conversando con mi esposo empezamos a hacer planes para no dejar que todo se nos encime. Por eso les doy un consejo a todos los que atraviesan por una situación similar, que empiecen a planificar. El embarazo dura aproximadamente 9 meses, tiempo suficiente para superar las dificultades por las que atravesamos o para prepararnos con lo básico para la llegada de nuestros hijos y recuerden siempre que la maternidad es una experiencia que causa un sentimiento maravilloso en la mujer que empieza desde el momento que leemos la palabra positivo + en la prueba de embarazo y nunca se termina.