Ella nunca le dirá lo felíz que se sentía de volverle a ver.
Que en ese día soleado pensaba que el sol le quemaba con su simple mirada.
Que su sonrisa era una brisa encantadora de esperanza.
Que no podía controlar tanta emoción de volver a ver a su amor.
Y que aún así sabía que no se quedaría ahí a su lado.
Así sucedió, se volvió a ir en busca de nuevas aventuras y diversión.
Solo que está vez seria diferente, ella había buscado opciones para sobrevivir sin sus besos, sin sus caricias, sin su presencia.
Ahora era más fuerte, aprendió a quererse y valorarse.
Gracias por pasar a leerme
UN GRAN ABRAZO
fotografia tomada de mi celular Huawei p20