Suave y melodiosa canción de cuna
Tus sublimes notas adornan versos
Y dan dulzura al alma.
Dime
¿Cómo atrapas palabras a la distancia y las colocas tan cerca de mi?
¿Cómo logras unir corazones y enlazar sentimientos?
Eres hábil y encantadora
Tu astucia se percibe claramente
Presentas ante mí pensamientos ajenos
Que danzan al son de los míos.
Acaricias levemente mi mejilla.
Encubres mi dolor
Tal como una rosa opaca sus espinas
Atraviesas sin remedio mis defensas
Me vuelves vulnerable.
Te siento tan vibrante en mis venas
Como profunda en mis latidos.
Tu belleza se aprecia mejor
Si cierro los ojos
Y te abro mi corazón.
¡Cuanta valentía!
Admiro tu atrevimiento.
Relatas mis vivencias
Pronuncias mis silencios
Tan ajena y tan mía
Eres como un espejo que refleja mi interior
Aún cuando ni yo misma soy capaz de verlo a los ojos.
Tormentas van y vienen
Y tú siempre estas allí
Diciéndome suavemente al oído
Las verdades del amanecer que me espera.
Haces soplar brisa cargada de emociones
Aún sin enunciar siquiera una sílaba
Tus notas calan en lo más profundo de mi ser.
Querida
A ti te dedico mi débil suspiro
Pues, hiciste de mi una persona más cálida
Alegraste mis días
Calmaste mi soledad.
Me acercaste a personas cuyo enérgico vibrar
Ha logrado resonar en mis pulsaciones
Y ahora me encuentro profundamente adherida
Al son que tocan sus corazones.
Cuan irónica es la armonía que existe en tus opuestos matices
Afloras sutilmente mis lágrimas
Que descienden con ardor y angustia.
Sólo para instantes después
Arroparme con ternura
Gracias
Por resplandecer con intensidad.
No obstante
El mérito más grande a admitir
Es agradecerte
Por hacerme sentir.