Hoy madurare mi vieje pellejo que ha sufrido durante tanto tiempo, las contusiones del fracaso y las heridas de la mediocridad.
Hoy saborearé el gusto de las uvas frescas de las vides, y ciertamente tragare la semilla del éxito encerrada en cada una y una nueva vida retoñara dentro de mí.
El fracaso no sera la recompensa por la lucha. Así como la naturaleza no ha hecho provicion alguna para que mi cuerpo tolere el dolor, tampoco he hecho provición para que mi vida sufra el fracaso...
Fuente:El vendedor mas grande del mundo
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