Trata de ser humilde en todas las circunstancias.
No es humildad decir “Si” a todo y a todos, ni pregonar que somos humildes.
No es asentir a todo lo que dicen los demás.
Humildad es saber exactamente lo que somos y lo que valemos.
Es conocernos a nosotros mismos, y tratar de corregir sinceramente nuestros defectos , y no querer imponer a los demás.
El que es humilde, casi siempre no sabe que lo es.
¿Pero el que no es humilde es el que piensa que lo es!