La diabetes es una enfermedad heterogénea (es un desorden metabólico que puede ser generado por varias causas (etiología múltiple), que carece de una causa única. Se caracteriza por un deterioro de la capacidad de para metabolizar la glucosa, lo que conlleva a un aumento de su concentración en sangre.
Llevo muchos años observando a muchos miembros de mi familia padecer de esta terrible enfermedad. Muchos de ellos hoy no nos acompañan, no lograron vencerla.
Actualmente algunos de mis familiares luchan con esta enfermedad, es por ello por lo que siendo consciente que es una enfermedad hereditaria, cuido de mi salud y mi alimentación, así como también la de mi hijo.
La diabetes no tiene cura, por lo tanto, solo se puede reducir su impacto a través de un cambio en el estilo de vida diario.
Existen dos tipos de diabetes muy comunes:
La diabetes tipo 1 mellitus y el tipo 2, ambas deben tener un plan alimentario y medicamentos diferentes.
Diabetes “mellitus” tipo 1:
También es denominada insulinodependiente o diabetes de inicio juvenil. Es frecuente en los jóvenes y adultos jóvenes, pero se puede presentar a cualquier edad.
Suelen presentarse síntomas de forma súbita y para controlarlos se debe aplicar insulina, situación que debe ser manejada por equipos profesionales de la salud. Se debe llevar un control por parte del médico tratante, como también tener una dieta de acuerdo a las necesidades específicas de cada persona.
El plan alimentario es diferente e individual en cada persona, depende de la gravedad de la enfermedad. Se debe tener en cuenta talla, peso, sexo, edad estado fisiológico, actividad de cada individuo, hábitos y costumbres alimentarias.
Las características del plan nutricional se basan en el control de la ingesta diaria de calorías totales, proteínas, carbohidratos y demás nutrientes, se debe tener en cuenta la cantidad de carbohidratos en cada comida, así como el horario de estas, para determinar la cantidad de unidades de insulina que se debe administrar.
Los alimentos que se deben evitar:
Cantidades superiores a las indicadas en el plan de alimentación, como azucares, carbohidratos, dulces, caramelos, postres, excesos en alimentos ricos en grasas, carnes gordas, salsas comerciales.
Medicamentos:
Las personas que padecen diabetes 1 deben tratar con insulina debido a que su organismo no produce la cantidad necesaria y esta hormona ayuda a bajar los niveles de glucosa en sangre cuando estos se elevan.
Diabetes tipo “mellitus” tipo 2:
Se puede desarrollar en personas más obesas de mediana edad o también en personas menores de 40 años sin sobrepeso.
Los síntomas aparecen lentamente, con un análisis de sangre se pude confirmar la presencia de este tipo de diabetes.
Algunos de los síntomas pueden ser, mucha sed, mucha hambre, orina frecuente, también pueden presentarse perdidas de peso.
El plan alimentario es similar al de la diabetes tipo 1, la diferencia consiste en que este tipo de diabetes no requiere aplicar insulina, por lo tanto, la cantidad de carbohidratos dependerá de los niveles de glucemia en la sangre y del estado nutricional de la persona, teniendo en cuenta si esta baja de peso, en sobrepeso u obesidad.
Con el pasar de los años y de acuerdo con los análisis previos, podría llegar a necesitar inyecciones de insulina.
Es importante que antes de iniciar cualquier actividad física, se debe consultar con el médico tratante, lo recomendable es empezar con 30 minutos de ejercicio aeróbicos, como caminar de prisa todos los días.
Fuentes consultadas