En alguna ocasión el hombre le expresa a su esposa, que ya ella no le atrae físicamente, porque la ve muy obesa.
Tiempo después este hombre abandona a su mujer por una joven ejecutiva, de figura estilizada y a quién le regala un apartamento.
Esta mujer terminó por abandonarlo, vendiendo el apartamento, dejando su cosas en portería, para cuando regresa el vigilante se niega a dejarlo entrar, pues ella lo desocupo y rento en su ausencia.
Él hombre arrepentido regresa donde su esposa llorando, le dice con mucho despecho que se siente triste por perder a su amante, pues la ama mucho.
Su esposa lo recibe, le alimenta y atiende con la esperanza de reconquistarlo nuevamente, empieza a hacer dieta, ejercicios, para así agradarle mucho más.
Tristemente él le insinúa que no se haga falsas esperanzas, que no quiere nada con ella, pues bien sabe que su cuerpo ya no le atrae.
Es justo que una mujer se someta al desprecio de su esposo.
Nunca existirá el hombre perfecto, siempre verás debilidades y fallas.
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