¿A quien no le ha pasado que amaneces un día sin ganas de levantarte de la cama, donde todo te molesta, te sientes desanimado, triste, solo quieres mover los pulsadores del control del televisor? Todos somos vagos alguna vez, como decía Jules Renard:
“La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado”
Pues les cuento que ayer me tocó mi día, por más cosas que me pasaron por la mente, ninguna logró motivarme a hacer nada, pero no tenía motivo para estar así. Por fortuna siempre contamos con amigos que no se cansan de escucharnos, quizás lo mismo de todos los días, pero que de alguna manera te hacen que salgas de ese edredón y te levantes de la cama, sobre todo cuando te invitan a compartir un pequeño detalle como este:
Gracias a mis amigos por este dulce detalle.