Cuando nuestro Señor Jesucristo enfatiza que no se debe dejar uno llamar maestro, como si fuera superior a los otros sino llamarse unos a otros "hermanos" es importante, es para evitar que unos se sientan más importantes que los otros sólo por tener más conocimientos en una u otra área. Saber más de algo es simplemente tener la responsabilidad de enseñar a los otros, no para presumir ni sentirse mayores.