Constantemente nos encontramos pensando en la muerte y es algo que nos causa temor, miedo e incertidumbre y finalmente decidimos dejar de pensar en ellos al no poder digerir ese pensamiento.
Y es que, resulta muy difícil imaginar que este episodio llamado vida pueda tener un final, y más doloroso aún imaginar el fin de la vida de un ser querido, pero es un dolor seguro que nos espera a todos en su debido momento.
Particularmente hubo una historia que hizo cambiar mi perspectiva de la muerte y es la siguiente:
Un día un anciano visitó a su médico, mientras este le daba las recomendaciones a seguir para llevar una vida más larga y sana el anciano empezó a llorar manifestado que sentía miedo de la muerte, pues él no sabía que venía después.
En ese momento entra el hijo del médico un niño de unos aproximadamente cinco (05) años corriendo al consultorio de su papá a abrazarlo fuertemente y saludarlo.
El médico miró al anciano y le dijo estas palabras: mira a mi hijo, él nunca había estado en este consultorio pero entró feliz y confiado, porque aunque él no sabe que habrá al cruzar la puerta sabe que su papá estará allí para recibirlo con todo su amor, él no siente temor. Lo mismo debemos pensar acerca de la muerte tenemos un papá que nos ama con locura nuestra preocupación debe ser en vida agradarle y estar en su presencia y su amor infinito nos acompañará a donde quiera que vayamos.
Así de grande es el amor de nuestro DIOS, por eso debemos siempre descansar en EL.