Padre Bueno Eterno y Misericordioso
permite que el Espíritu Santo pose
sobre mi. Envíalo Señor, deja que su
resplandeciente luz ilumine mi vida,
guíe mis pasos por senderos de trigo
y miel, que llene mi alma, mi corazón
y mi mente.
Hazme Señor, instrumento de tu luz,
de tu sabiduría, de tu mano creadora
que todo lo puede y se recrea en amor
y bondad infinita. Deja que tu gracia
permanezca en mi por siempre.
"Ven Santo Espíritu y llena mi vida"