Seleccionador nacional: Es el entrenador de un combinado nacional de fútbol. Es el encargado de elegir y dirigir a los mejores jugadores de un país y así conformar una “Selección” para afrontar un torneo internacional.
Convocatoria: Es la lista de jugadores que elige el seleccionador nacional para afrontar una competición. En los grandes eventos, esta lista suele ser de 23 jugadores.
Debemos partir del hecho de que al Mundial no deben ir siempre los mejores, sino los que se adaptan al estilo. En muchas ocasiones tendemos a pensar que el llamado a la Selección es puramente un premio a la temporada realizada, cuando no es así. Tomemos como ejemplo a la selección de Brasil; Tite (su entrenador) convocó a Renato Augusto, un jugador que claramente no es de los mejores del mundo ni ha tenido una campaña espectacular, en detrimento del joven Arthur, reciente fichaje del FC Barcelona que la ha roto todo el año en la liga de Brasil convirtiéndose en uno de los mejores jugadores del torneo local. A muchos podría hacerle ruido que no se llevase a Arthur, pero la verdad es que Renato Augusto se adapta mejor al juego que propone Tite. Además, debemos recordar que el tiempo que disponen los seleccionadores nacionales para trabajar con los jugadores se reduce a unas escasas 4 o 6 semanas por año; lo que significa que es lógico pensar que Tite se decante por Renato Augusto que es un jugador que conoce y ha demostrado su valía durante todas las eliminatorias, en lugar de Arthur que es una irrupción reciente y dispondría de poquísimo tiempo para probarlo. El entrenador debe apostar siempre por lo que le funciona, ya que los márgenes de error en este tipo de torneos son inexistentes como para ponerse a inventar. Si la convocatoria a la Selección fuera meramente un premio a los que mejor jugaron, en entrenador llevaría 5 porteros, 8 o 9 delanteros y 4 laterales derechos, algo que se plantea ilógico e imposible de realizar.
Por otra parte, también suele escucharse que a X o Y jugador hay que llevarlo o no al mundial por su “estado de forma”. Y aunque es verdad que en estos torneos tan cortos como lo es un Mundial es importante llevar a los jugadores que están en mejor forma física y futbolística, esto no siempre es cierto. A veces se premia con una convocatoria la temporada mediocre de cierto jugador mientras que otros que tuvieron exhibiciones sensacionales durante el año se quedan en casa. Por ejemplo: Courtois, Casemiro y Pogba tuvieron una temporada pésima, alejadísimos de su mejor nivel, según la lógica del fanático habría que limpiarlos. Sin embargo, también han demostrado tener una calidad técnica y futbolística por encima del resto, lo cual hace que tenerlos en la plantilla sea importante. Además debemos recordar que el contexto de los clubes no es el mismo que el de la Selección. El que su equipo no haya tenido una buena temporada no impide que en otro ambiente las cosas puedan volver a ser perfectamente normales para ellos. Lo que se busca es aprovechar lo que se sabe y está más que demostrado que pueden dar, y no lo que se vio durante un corto periodo de sus carreras. Creo que todos quedaríamos boquiabiertos si Zidane pidiese que se fichara a Santiago Arias (que hizo un temporadón en Holanda) para sustituir hipotéticamente a Dani Carvajal porque estuvo lejos de su mejor nivel. Bueno, lo mismo pasa en el contexto de una selección nacional.
Es inevitable que todos tengamos un seleccionador interno, pero si dejáramos que ese fuera quien tomara el control y decidiera en base a estos pre-conceptos erróneos, la realidad es que no llegaríamos muy lejos en ninguna competición.