Claro que la tiene señores, nuestras leyes consagran un principio de “igualdad ante la ley” que debe existir para que el “Estado de Derecho” funcione, si le damos oportunidad a la víctima de castigar al agresor, porque no darle al agresor el derecho a la defensa, pues este es un derecho inherente al ser humano que no debe ser violado bajo ninguna circunstancia, y si se transgrede ese derecho también tiene que ser castigado, puesto que el victimario se convertiría en una víctima del sistema de justicia, lo que traería como consecuencia que se desborone el debido proceso y por ende, se derrumba el cúmulo de garantías que sostienen a un “Estado Social, Democrático, de Derecho y de Justicia”.
He visto como en Audiencias Preliminares califican al imputado de “asesino”; los he escuchado decirles “el maldito violador”, pero ya va, es una Audiencia Preliminar, no se ha comprobado nada, no hay una sentencia definitivamente firme que adjudique responsabilidad penal, tiene que haber un juicio previo que descanse bajo las bases del debido proceso para poder condenar a ese presunto homicida o violador, pero la sociedad es tan aplastante que condena sin detenerse a mirar las evidencias.
Amigos, el privado de libertad también tiene derechos, el ¿por qué lo hizo? se lo dejamos a la criminología, el ¿cómo? que lo investiguen los criminalistas, son cosas que no le competen a la sociedad; cierta razón hay que la misma puede verse afectada con la comisión de un hecho punible, pero no le corresponde a las personas juzgar, es el JUEZ quien debe hacerlo, para eso existen los Tribunales, es una competencia exclusiva de juez condenar o exculpar a un imputado siempre que toda su decisión este debidamente fundada bajo las pruebas que se evacuen en el proceso.
Corresponde a los abogados, y aquí quiero hacer énfasis, ustedes tampoco son jueces. Los abogados son los fieles acompañantes del reo que pretende demostrar su inocencia, el “preso” es quien carga esa cruz tan pesada que no solo implica el hecho de estar privado de libertad, sino que también tiene que soportar el repudio social, pues todos odian al "reo" hasta que uno de sus familiares se convierte en un preso.
Ustedes nunca se han preguntado ¿Por qué existe el delincuente?, yo se los voy a responder; el delincuente es el resultado de una sociedad podrida, mientras más carencia de valores haya en una sociedad mayor será su criminalidad, en cuanto menor educación se tenga mayor será el número de delincuentes, porque la calidad de vida baja y eso es lo que forma al “Monstruo social”; ese es el resultado de nuestras malas decisiones políticas, de nuestra poca benevolencia, de la poca importancia que le damos a nuestro entorno. Porque todos queremos vivir en un gran país pero ninguno aporta para hacerlo grande.
Ahora bien, si nosotros como sociedad señalamos al presunto homicida, porque no darle el “beneficio de la duda”; después de todo, todos somos inocentes hasta que se compruebe lo contrario. Necesitamos una sociedad y un sistema judicial que garantice los derechos no solo de la víctima, también los del “victimario”, tenemos que crecer axiomáticamente para darnos cuenta que la pena más aberrante para el ser humano es la privación de libertad y si se va a transgredir ese derecho tiene que ser mediante un proceso íntegro con prerrogativas que garanticen el debido proceso porque es mejor absolver a mil culpables que condenar a un inocente.
Recuerden que cuando se escribe con amor todo es más bonito
Yohana Martínez