Miento si diría que no he podido ver imágenes manipuladas
por la ilusión que acompaña mi delirio, donde imagino un mundo
de engaños que dañan existencialmente todos mis sentidos, creyendo
en aventuras de una corriente sanguínea que lleva gran dosis de
éxtasis. Llamando las vivencias de un árbol de ilusiones como si
fuesen huéspedes de ultratumba, pero sabiendo que son producto
de un éxodo cautivador de tardes de ensueño, esquivando la
zona de peligro con gran audacia, me incursiono en un camino
que conduce a la anomalía, especulando con la imagen
del mal, sigo el camino, donde me transformo en una mejor Versión
y todo porque floto en este árbol de ilusiones cautivadoras, que
permiten la creación de todo lo que por mi loca mente se atraviesa.
volando por ambientes que están contaminados de cupido y
todos sus aliados, logro entender cada tramo de este camino
de ilusiones que embargan las neuronas que flotan por este
mundo.