¿Por qué los niños mimados se convierten en adultos blanditos? Muchos padres quieren que sus hijos sean buenos ciudadanos y personas competentes, pero son ellos mismos los que les atan los cordones, les llevan la merienda en sus recreos, le rastrean por todos lados mediante el celular y están tan pendientes de cada aspecto de la vida de sus niños que finalmente, según algunos estudiosos, se las están arruinando. ¿Es eso posible?
Muchos padres en estos tiempos quieren que sus hijos no sufran de ninguna manera, dándole recompensas cuando éstas no se merecen, dándoles subidones de alegría momentáneas y evitando que ellos se confronten con muchos rasgos de la vida, que en el fondo son necesarios para la vida adulta.
Algunos padres hasta llegan a manejar completamente la agenda cultural y social del niño, llenandoles de actividades diarias y como consecuencia se tienen niños cansados, sin ningún tiempo libre, sin saber siquiera lo que es jugar al aire libre sin la supervición de un adulto.
Y finalmente cuando los niños se enfrentan con la cruda realidad, aparecen los adultos ansiosos, apáticos, con complejos de inferioridad, depresivos y otra lista innumerable de patologías. ¿Será que los padres, al no queres que sus hijos sufran ningún tipo de confrontación de la vida real, lo que hacen es formar a futuros adultos extremadamente dependientes, con poca responsabilidad y sin ninguna idea ni capacidad para enfrentar la vida?