
Ahora y viaja, quizás cuando termines de comprarte la ropa, la hayas dejado de usar. Quizás cuando termines de pagar el auto te hayas acostumbrado a caminar, quizás cuando termines de pagar el microondas te hayas acostumbrado a calentar en el horno. El colchón "Super, extra, mega, hiper, archi bla bla bla... king" puede esperar, mejor un morral para ir a la montaña. Viaja, conoce gente, aprende de culturas, aprende que el amor, no importa las fronteras, siempre tiene la misma lengua, tírate al pasto, ve al campo. ¿no hay dinero? Da igual, basta unos frijoles.
Escucha, habla con tus viejos, pregúntales cuantos amores tuvieron, pregúntales que querían ser de grandes, cuando eran chicos, pregúntales porque carajo no lo han hecho si están vivos. Habla con ellos, que te escuchen hasta en silencio; diles que los quieres y métete ese orgullo post-moderno liberal que existe hoy, porque ellos también se van a morir. Dilo todo, escribelo, transmitelo, saca esa vergüenza.

Antes de tener hijos, sé un niño, disfrútalo al máximo, duerme, sal, ríete, come chocolate, gomitas, fulmina tu juventud antes de envejecer, y cuando te pongas viejo, cuéntale a la generación entrante que significa cada una de las arrugas, déjales tus ganas de vivir; déjalos que jueguen a la pelota en la casa, recuerda que también lo hacías, compra bombas de agua y lánzalas a los demás, disfruta... Acuérdate y ríete como ellos. Antes de decir que no, recuerda que un día, te vas a morir.
No puedes elegir cómo vas a morir, ni cuando; pero puedes decidir cómo vas a vivir ahora. Joan Baez
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