El buen desempeño dentro de las organizaciones comprende un proceso de dirección organizacional, que debe ajustarse a los principios éticos tales como: compromiso, honestidad, eficiencia, respeto y justicia, los cuales conllevan de una forma u otra al logro de los objetivos institucionales. Sin embargo la realidad dentro de las organizaciones es otra, debido a que se ha extendido una larga lista de anti-valores, que van desde la incompetencia e irresponsabilidad hasta el nepotismo.
En muchas empresas del mundo es posible y muy probable que el amiguismo forme parte de la cultura organizacional de la misma (casi siempre de forma oculta), un ejemplo de ello es emplear a un amigo o familiar para el trabajo administrativo. Sin embargo aunque es algo común en muchos países, existen diversos motivos por el cual no es recomendable contratar amigos o familiares dentro de una organización.
• Muchos empleados creen que tal amistad es una licencia que les da permiso para ir y venir cuando quieran.
• Se toman libertades que ningún otro empleado se tomaría.
• Son empleados más difíciles de manejar, dado a que existe una amistad de por medio a veces se dificulta decirles las cosas que están haciendo mal.
Cuando se presentan casos de nepotismo o amiguismo dentro de las organizaciones, por lo general prevalece el favoritismo hacia este o estos empleados (existen notables privilegios), no se da un ambiente de igualdad, el ambiente casi siempre beneficia a ciertos trabajadores lo cual genera un clima organizacional sumamente tenso, pudiendo desencadenar a su vez desmotivación del personal o deterioro en la calidad del trabajo.
Contratar amigos dentro de la organización puede afectar la reputación tanto del gerente como del jefe de recursos humanos, por no hablar del gran daño que esto ocasiona en la amistad de los mismos. Es por esta razón que es recomendable contratar solo a extraños, pues son más fáciles de manejar.