Hola.
Hoy quiero compartir con ustedes, uno de los regalos más bellos que nos puede dar el universo.
¨Un hermoso amanecer¨
En muchas ocasiones nos dejamos absorber por la rutina diaria, a tal punto que nuestro trabajo, los quehaceres del hogar, o los problemas del día a día nos hacen el itinerario cada vez más apretado y podemos llegar a sentir que siempre estamos en una carrera contra el reloj.
La tecnología mas que una amiga se ha convertido hoy en día, en una especie de droga que nos seda y a la vez nos hipnotiza, para hacernos olvidar muchas veces el verdadero placer de disfrutar a plenitud y con todos nuestros sentidos, la esencia real de lo que nos rodea.
Hoy decidí abrir las cortinas y desde mi ventana hacer una pequeña pausa a ese itinerario, para disfrutar de un manjar de colores y contrastes producto de la magia de la naturaleza.
Este amanecer cortesía del oriente venezolano, en la ciudad de Puerto Ordaz y a las riveras del río Caroní, digno ejemplo de la sincronía entre la urbanidad de esta ciudad y la belleza de la naturaleza enaltecida con la salida silente, pausada e imponente de ese astro que nos llena de luz cada día, es el mejor regalo que recibo hoy y que me carga de energía positiva para iniciar esa rutina diaria.