Como es de costumbre primero se realizó una breve misa por el párroco de la ciudad llamado Salvador, dando sus sabios consejos de fe para todos los presentes (padres y padrinos) donde unidos como hermanos debemos llevar a nuestros pequeños por el camino correcto de Dios, siendo buenos cristianos y siguiendo las enseñanzas que nos dejó nuestro señor Jesucristo.
A continuación como símbolo del bautismo el padre procede a pasar por cada uno de los puestos para hacer la señal de la cruz y con ello dar recibimiento a los pequeños en la casa de Dios, seguido de unas cuantas lecturas bíblicas, rezos para los futuros bautizados y el respectivo oleo ungiéndolo en el pecho de los niños.
Mi hija Viviana recibiendo el sagrado sacramento
Vestidura blanca que significa pureza
La ceremonia también va acompañada de una vela encendida que es la representación de Jesucristo resucitado cuya tarea de padres y padrino es mantener y reavivar esa luz perpetua desde ese preciso momento de la vida de los ya bautizados en el Señor.
Y llegando a su término de ahora en adelante serán ellos (padrinos) quienes guíen a cada uno de los chiquillos en ese maravilloso mundo de la fe y amor por el prójimo para que el día de mañana sean hombres y mujeres de bien, poniendo siempre en práctica el evangelio y por ende las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo que dió su vida, su amor y todo su ser para salvarnos del pecado original que según las escrituras nos dejó Adán y Eva...
Bueno señores con esta pequeña experiencia vivida al lado de mi familia, amigos y seres queridos me despido de todos no sin antes decirles que el camino de Dios es el mejor camino que habremos elejido en nuestras vidas para ser mejores personas aunque cueste muchas veces por las vicisitudes presentadas en nuestro entorno.
El respeto al derecho ajeno es la paz.Benito Juárez
Los padrinos junto a mis niñas
Todas las fotografías fueron tomadas con nuestra cámara Lumix Panasonic de 14 mega pixeles