Esta aventura fue para llegar hasta la Laguna de Santo Cristo,
la cual es la laguna de montaña más grande de Venezuela, se ubica a 3900m.s.n.m
Laguna de Santo Cristo
De Cumaná viaje vía terrestre a caracas (capital de Venezuela) durante 6 horas, allá me encontraría con el primer compañero de viaje, ese día llegué y arrancamos nuevamente vía terrestre por 5 horas más hacia Barquisimeto, donde nos esperaban 2 chicas más, para continuar hacia nuestro destino. Llegamos en la madrugada y al amanecer ya estábamos emprendiendo viaje nuevamente hacia Barinas. Y de Barinas a Mérida lugar de llegada. Una vez en Mérida ubicamos al 5 integrante del equipo. Ya listos los 5 emprendimos nuestro recorrido nos fuimos hasta el pueblo de mucuchíes donde se toman las camionetas tipo rústicas 4x4 que te llevan por una ruta bastante rural de piedra y al borde de la montaña hasta el pueblo de Gavidia.
Desde allí específicamente es que partimos la aventura del senderismo pero como llegamos a Gavidia a las 4pm, nos dio tiempo de armar el primer campamento del recorrido para pasar la noche allí y continuar bien temprano en la mañana. Y así lo hicimos, al despertar tocó desmontar todo e iniciar la ruta, contamos con un guía durante el camino que llevaba un par de mulas (animales de carga) con los bolsos más pesados porque nos esperaban 4 horas de ascenso a la montaña
Una vez que llegas a donde ves ese letrero, empieza un descenso hacia la zona donde se encuentra la Laguna madre o principal, Laguna de Santo Cristo, pero en el camino te vas topando con lagunas más pequeñas pero igual de hermosas.
Todo este extenso recorrido sólo para contemplar esta vista, lo que ves no se compara en lo absoluto a lo que sientes frente a tanta perfección y magia de la naturaleza, te quedas mudo, solo admirando, yo pensé tomaría muchísimas fotos, que mi memoria quedara corta pero no fue así hice muy pocas fotos me dedique mas a sentir y contemplar, fue una profunda meditación estar allí.
Ha sido una de las experiencia más maravillosas que he vivido hasta ahora, me encantó subir aquella montaña. Recorrerla era un acto de valentía de mi parte, me probé frente a mis miedos, mis no puedo en mi mente, mis amigos me animaban a cada paso que daba, me daban animo, cantaban, gritaban y el eco se perdía. Ellos me preguntan siempre si lo volvería a hacer? Y yo les digo que sí. Ese viaje fue un viaje a mi interior y fue sanador y de mucho crecimiento. Experimente cosas nuevas en mi, me conocí en esa aventura natural.
En la medida en que hagamos conscientes que todo lo que hacemos contribuye poderosamente a nuestro crecimiento personal, en esa medida empezaremos a disfrutar más de la vida.
Este post lo hice para participar en el concurso de
Todas las fotografías son mi autoría