ODISEA IV | Dylan
— ¿Donde está Marlon?
— El capitán se encuentra bien, señor.
— Dígale a Bob que venga de inmediato.
— ¡Si señor!.
«Marlon, no mueras...»
La noche estaba calmada, varios soldados hacían sus respectivas rondas alrededor de la mansión. Bob tardaba en llegar y Dylan se impacientaba un poco al no recibir noticias de sus compañeros.
Al despertar tras el altercado en alta mar, había sido recibido por soldados de la OTAN quienes le dieron una nueva misión en aquel lugar apartado en la isla de Cuba.
— Buenas noches capitán.
Bob atravesó el umbral de la puerta y sonrió al ver el rostro de Dylan lleno de ira.
— Escuché que sedaron a Marlon, quisiera saber el porqué.
— El capitán Marlon no entendió su situación y decidió enfrentarse a nosotros.
— Quiero verle.
— Lamento informarle que no podrá verle, en este momento estamos haciendo experimentos.
— ¡Eso no era parte de la misión!
Dylan se exaltó al oír que su compañero se encontraba bajo experimentación en el búnker subterráneo pero justo cuando iba a tomar a Bob por el cuello su cuerpo se sintió debilitado y su mirada se desenfocó casi al borde de no poder observar nada.
— Debería calmarse capitán, le recuerdo que su cuerpo aun necesita adaptarse a los experimentos.
— Maldición...
— Pronto continuaremos con la siguiente fase, ahora si me disculpa...
Bob se giró y camino hasta la puerta, Dylan por su parte no podía aguantar aquella situación y la impotencia que traía consigo al estar subordinado a las decisiones de aquel hombre tan detestable.
Ya sabia que la OTAN había decidido desmantelar ODISEA, sabia incluso que Charles estaba muerto y que dos de sus compañeros estaban desaparecidos, inclusive sabia de las decisiones del anciano Taylor a espaldas del presidente pero si algo no se iba a permitir es que jugasen con la vida de su mejor amigo.
— ¡Maldito infeliz!
Las luces de la habitación comenzaron a brillar intensamente y la puerta se cerro justo antes de que Bob saliera a través de ella, Dylan por su parte observaba como lapices, papeles y toda la inmobiliaria comenzaba a flotar alrededor de él.
— Le sugiero que se calme un poco.
Bob giró su cuerpo y le observó con una sonrisa malévola mientras se acercaba a él y movía a un lado algunos de los objetos que flotaban libremente en el espacio entre ambos.
— Que... ¡¿Qué significa esto?!
— Significa que la fase dos esta comenzando.
— ¡¿Qué me hicieron?!
— Despertamos la capacidad innata que estaba en su interior.
Rápidamente Bob introdujo una jeringa en el brazo de Dylan.
— ¡¿Qué hace?!
Dylan le tomó por el cuello y lo levanto unos centímetros del suelo antes de darse cuenta que los objetos a su alrededor comenzaban a caer uno tras otro.
— No podemos permitirnos que despierte su poder, no ahora ni en este lugar.
Su brazo comenzaba a entumecerse y su mirada esta vez se sentía pesada y desenfocada. Ya nada podía hacer ante la risa grotesca que comenzaba a resonar en la habitación proveniente de aquel Doctor tan detestable. Dylan tuvo que soltar al hombre y posterior a esto caer al suelo bajo los efectos del sedante.
— Gracias por soltarme capitán, ahora bien, quisiera contarle algo.
«No puedo moverme...»
— ¿Cree usted en la existencia de dios? Quizás no al ser un soldado de guerra.
«¿Que se supone que fue eso? ¿Acaso yo lo hice?»
— Cuando dios creó al hombre, el mismo se hizo a imagen y semejanza suya, es decir, dios nos doto con belleza, inteligencia y todos aquellos dones que lo hacen ver como tal, en otras palabras: poder.
«No puedo sentir los labios...»
— En muchas historias hemos visto como personajes han sido capaces de realizar tareas inimaginables para el siglo actual: abrir mares, volar, crear terremotos, mover montañas, resucitar; miles de situaciones que han sido clasificadas como mitos o fantasías.
«Debo salir de aquí y avisar al presidente...»
— Cada ser humano tiene la capacidad de despertar esa gota de poder que dios depositó en nosotros y estos experimentos buscan acelerar ese proceso.
«¿Buscan crear armas humanas?»
— Crearemos armas capaces de aprovechar ese poder para combatir naciones.
Dylan casi no podía escucharle, su visión se había oscurecido y su cuerpo estaba completamente entumecido. El poder que despertaba ahora en su interior era algo completamente absurdo para él, sin embargo era de saberse que las investigaciones científicas cada día descubrían más capacidades del cerebro humano que no se habían observado antes, inclusive en una misión realizada en Rusia habían desmantelado un grupo terrorista que experimentaba con el genoma humano de muchos niños intentando descubrir quizás lo mismo que Bob había estado trabajando en Cuba.
Ahora muchas de sus misiones ligadas a experimentos terroristas comenzaban a tener sentido.
— Lamento que ahora sea relevado de sus funciones y puesto en observación capitán Dylan.
Dos soldados ingresaron a la habitación y Bob les dio la orden de llevarse al capitán. La situación en Cuba comenzaba a mostrar su verdadero rumbo y ningún organismo estaba al tanto de todo esto. Si querían solucionar la situación tenrian que hacerlo ellos mismos. ODISEA tendría que hacerlo, y pronto.
«Marlon, despierta...»
Historia original | Imagenes superior extraida de Enlace
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