Hilos invisibles.
«En el fondo el alma llora,
atada por cuerdas de plata.
La mantienen en pie,
lentamente camina destrozada.
Resquebrajada por el toque de la oscuridad,
un suspiro hace vibrar las cuerdas,
¿Qué pasa? ¿Dónde estoy?
La mirada del alma se bifurca.
"Apenas y puede ver el brillo de los hilos de plata."
Levanta lentamente sus manos buscando la claridad,
nada, solo tinieblas.
Su cuerpo ya casi deja de moverse,
la oscuridad se ha robado su luz.
El último de los hilos se parte,
con él, su brillo queda disminuido.
Es ahora un pequeño resplandor,
opaco, casi invisible.
Los ojos de aquella alma se cierran,
consumida por la oscuridad.
Desaparece,
ya no está, se ha ido por siempre.
Poema escrito por mi persona.
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