Tu mirada
Aquellos dos luceros que se imponen ante la voluntad de mi alma,
dos pasajes cristalinos que observo con curiosidad,
cuya luz me invita a tomar el pomo y atravesarla como una puerta,
una puerta que me arrastra y me veo casi obligado a traspasar.
Pensar una vez más en el hoy y en el ayer,
Sentir que estas allí, inmutable.
Un alma danzante en la inmensidad del tiempo,
un cuerpo libre que goza del regocijo en las manos de otro amor.
¿Amor? ¿Por qué se siente tan amargo escribir tal palabra en este lienzo?
¿Por qué no puedo controlar el vibrar de mi espíritu?
¿Deseo? ¿Acaso es eso?
Si… ¡Debe serlo!
Deseo con anhelo poder estar a tu lado,
sentir el palpitar de tu pecho.
Renacer de un topetazo y fundirnos en un huracán de emociones.
Luego, despierto y recuerdo que todo es teatro, actor y auditorio,
y nuevamente debo ser parte de la realidad.
Una realidad que es incontestable,
donde el aguijón punza mi cuerpo.
Un entorno que está colmada de escama y espina,
Y debo una vez más adherirme a mi caparazón.
¿He de entonces admirarte a distancia?
¿Debo pues quererte en secreto?
Si…
…así debe de ser.
Retozaremos danzantes en este primer acto.
Observare la luz a través del pomo,
y algún día mis palabras saldrán del lienzo para convertirse en individuo.
para así concebirse en alma cuerpo y corazón."