La peor traición
No advertiste cuando tu piel se tornó gris.
Renunciaste a tus sueños y heriste tu alma.
Golpeaste tu mente con martillo y cincel.
Una lágrima de cristal desgarra tu mejilla.
Y todos los días son iguales, y todo en tu vida se repite.
Ratón enjaulado que no para de correr.
Las ideas se destiñen, la hoguera no calienta.
Sólo queda canciones que evoquen tu pasado,
Que aparece ahogado en gritos de desilusión
Queriendo explotar el tiempo para jamás llegar a ti.
Zuhé