Buen Steemit para todos, “creando creando ando”… y por aquí les dejo la parte II de la serie de cuentos cortos “El Parque”, espero les guste y la disfruten. Invitándolos a nunca dejar de soñar y a permitir que esa gran fuente de creatividad y originalidad llene su día cada día. Para que puedas disfrutarla mejor te invito a leer “El Parque” parte I.
(Todas las fotografías son propiedad de la autora)
El parque (Parte II)
Los padres de Santiago estaban seguros que este seria el regalo perfecto para los 6 años de su hijo. Habían planificado cada detalle, lo mejor de todo era que ese parque era tradición de las fiestas en la familia, para ellos era legar parte de su historia; así que con todo preparado se dispusieron a llevar a su hijo y darle la sorpresa.
Llegaron, el niño tenía los ojos vendados, esa fue idea de su padre, quien quería que se sorprendiera mucho más al ver todas las atracciones. Ya dentro del parque sólo escuchaba una música infantil chillona por los altos parlantes, los padres emocionados llamaron a todos los invitados para que rodearan a su pequeño hijo y así darle la “sorpresa”.
-un, dos, tres ¡vendas afuera!-gritó el padre de Santiago.
Santiago se quedó paralizado, frente a él tenia al ser más horroroso que hubiese visto , sentía que no podía moverse, sus pequeños oídos sentían un zumbido, y la imagen de la cara de un payaso riéndose justo en su rostro era la causante de que sus esfínteres hubiesen reaccionado distendiéndose y dejándolo bajo un charco de orina. -
Hijo, ¿que te pasa? – preguntaba su madre nerviosa por lo sucedido.
-¡llévalo al auto y cálmalo! – dijo el padre; quien criado de forma tradicional no contemplaba que su hijo varón tuviese miedos, menos de un simple payaso.
Luego de haberle cambiado la ropa, Santiago estaba más calmado, pero ya no quería entrar al parque, con algo de persuasión su madre logró que lo hiciera. Su padre le había pedido al payaso que se escondiera, ya que su hijo le tenia cierta aversión, el personaje un poco frustrado por no poder cumplir su trabajo se sentó justo detrás del carrusel, allí no podía ser visto, pero igual había quedado con el deseo de mostrarle al niño lo divertido que él podía ser.
Ya más calmado y junto a otros niño Santiago motivado por su papá se montó en el carrusel, veía cantidad de caballos de colores que subían y bajaban, sintiendo que por fin la diversión comenzaría.
Empezó a girar el carrusel y saludaba a sus padres que estaban sentados en el banco del frente, luego al ir dando la vuelta se dio cuenta que el horrible payaso lo observaba desde el otro lado del carrusel, los segundos se hicieron infinitos hasta que volvió a ver a sus padres en el banco, una vez mas la otra mitad de la vuelta, y ya no estaba el payaso, cuando se dio cuenta de que no estaba en el banco se sintió aliviado , para luego dar un grito de terror al encontrarlo justo a su lado, esperando ver a sus padres para que lo salvaran, pero cuando el carrusel volvió a girar, observó con horror que el banco estaba vacío, no sabia que hacer, solo sentía la mano de aquel repulsivo ser tomando la suya y bajándolo del caballito…
-Vamos a dar un paseo…-le dijo el payaso al oído.
Ese día Santiago estaba tirado en el piso del parque, no tenia 6 años , tenia 43, no sabia que había sucedido, su esposa tomando de la mano a su hijo Esteban lo miraba, y no podía creer que su esposo estaba sobre un charco de orina, sólo sabia que Santiago tenia una historia que contar.