Hola amigos de Steemit, bienvenidos a los "Cuentos de la Monarca azul", espacio donde subiré mis cuentos narrados en un vídeo. Espero los disfruten, yo ando fascinada como niña haciendo esto. Sin más preámbulo aquí les dejo el primero. (grabado desde mi teléfono celular).
Eran las 4 de la tarde de aquel día, el sol iba despidiéndose con lentitud, el pasillo del bulevar que luego atravesaba el parque, mostraba una imagen bellísima, árboles llenos de flores violetas, rosadas y naranjas; el piso lleno de hojas verdes y marrones que le daban el toque perfecto al lugar. ¡Cuánto disfrutaba Esteban ese trayecto hacía su casa luego que salía del trabajo!, para él era su rutina sagrada.
Pero ese día, algo no cuadraba con su fotografía perfecta del lugar, recostado junto a un árbol, Esteban vio a un hombre vestido en harapos, sucio, cabellos desordenados , largos y una barba que cubría casi todo su rostro, eso le causó cierta molestia pues de alguna manera le cortaba la inspiración a su paseo, ligado a esto saltó la impotencia que sienten los seres que quieren erradicar la pobreza del mundo, entonces sin pensarlo se le acercó al mendigo, quería hacer algo bueno por él (o quizá él quería sentirse bueno) y pensó en darle algunas monedas.
-Hola- le dijo. -¡No deberías estar aquí en la noche porque hará frío!-.
-¿Y dónde crees que debería estar? dijo irónicamente el mendigo.
-No sé- dijo Esteban.- en algún lugar bajo techo.-
-Mmm…- respondió el mendigo. -Ya tuve un techo, ya tuve tantas cosas, y ahora solo pago el precio de haber decidido ser lo que soy-.
-No entiendo -dijo Esteban- ¿crees que ser libre para andar por allí en tu condición es más importante que todo lo que perdiste?- Esteban quería irse no tenia tiempo para filosofar esas tonterías.
El mendigo lo miró y con una semi-sonrisa le preguntó:
-¿Desde cuándo no andas descalzo, o te pones una ropa cómoda y sales a la calle sin importar que digan los demás? ¿Hace cuánto no cantas bajo el sol o bailas bajo la lluvia, y gritas lo que sientes, o simplemente no hablas con nadie porque no te provoca?-
Esteban se quedó observando al andrajoso, no sabia que responder,colocó un billete en su mano y trato de alejarse lo más rápido que pudo. Sin embargo, en algún momento se detuvo, miró hacia atrás y se preguntó: ¿quién de los dos era realmente más libre?.