Saludos queridos Steemians, desde mis experiencias de vida, maravillosas todas porque han llevado a grandes aprendizajes, he logrado plasmar emociones a través de poemas, historias, escritos, les comparto la tercera entrega de “Memorias de un ángel caído”, espero la disfruten.
El la dejó del lado opuesto de la calle, estaba aturdida, no podía coordinar sus movimientos. Aún no sabía cómo volar con sus nuevas alas, estas eran distintas, más pesadas, más oscuras, sin embargo se sentía diferente, más bella, más deseable.
Sabía que debía hacer algo, no la habían liberado para nada, ahora ella debía proveerse lo que necesitara para vivir. Siguió caminando por la calle y el bullicio de la gente que circulaba por el lugar no la dejaba pensar, se quedó paralizada, no podía creer lo que veía, allí estaba su primera tentación jugando al amor con otro ser, se alejó rápido de allí, no podía ser vista, entonces se detuvo a pensar, ¿Cómo vivir?, ¿Qué podía ofrecer para seguir existiendo?, ¿Tenia que encontrar algún otro ser para amar?.
Pensó en el fruto prohibido del paraíso, recordó cómo lo había enloquecido, pero no; ya había pagado un alto precio por eso. Sin embargo reflexionó un poco más… No seria mala idea que ahora fuesen ellos los que paguen si lo quieren.
Su mirada brilló en la oscuridad…
- -Total, ahora soy un ángel caído- dijo resignada mirando hacia el cielo.
Una bocina la hizo reaccionar, y sin pensarlo mucho, se subió al carruaje que frenó justo a sus pies.