
El azul de tu mirar
Y fue una tarde de verano,
que frente a mi apareció,
radiante como el sol,
cual zafiro abrillantado.
No necesitaste decir una palabra,
pues con tu mirada bastó,
para dejarme enmudecido
cual persona que algún cometa observó.
Y es que parecian dos cometas
que de una galaxia cercana venian,
para cruzarse con la mía,
pues el destino juntarnos queria.
Fue ese azul tan perfecto,
que a tu vida me amarró,
aunque no sabias nada,
obvio, todo lo sabia yo.
Tu cara de ¿que te pasa?
una sonrisa en mi causó,
para ti era un simple extraño,
Tu, al contrario, mi gran ilusión.
¿Que me miras? Insististe,
por un minuto me inmuté,
por mi cabeza pasaron tantas cosas,
pero esta vez, solo callé.
Seguiste tu camino sin siquiera voltear,
a mirar a este pobre loco
que dejaste sin poder hablar;
solo pensando en la belleza
del azul de tu mirar.