
MADRE TIERRA
¡Querida y hermosa madre! es tu sublime rostro que refleja nuestra amada tierra. En ella dibujada con espesa pintura azulina, las aguas que asemejan el inmenso mar derramado por su abundancia, mar azul intenso que observan las aves, desde lo alto del límpido cielo.
Es el color piel de tu rostro que te hacen natural y majestuosa, color piel que combina con las finas líneas que posan debajo de tus ojos; simulan la firme tierra, tierra que acobijas y proteges con tus manos, tal cual indefenso niño recién nacido pareces, y aquellos fuertes brazos como bases que te sostienen.
Eres tan frágil y pura como un cristal, a la vez tan impetuosa como las grandes rocas del río, tan resplandeciente como la bella sonrisa que adornan tu rostro, tan vivaz que hasta la brisa alegre vuela velozmente como pájaros aterrizando sobre tus costas.
Con los años y experiencias te tornas mas bella, belleza que expresan amor y sentimientos; así que deja posar tus aguas cristalinas, deja que fluyan con sus olas y calmen la sed de todo el que te habita mi madre tierra.