Hace unos 2500 años los griegos comenzaron a ocuparse de estudiar diversos comportamientos de las personas. Ellos con una curiosidad innata se dedicaron a observar los sentimientos, el razonamiento, las emociones, relaciones sociales, la toma de decisiones, el comportamiento como sociedad, entre otros. Aristóteles el gran filósofo de la historia de la humanidad definió al hombre como “animal Político”. Es decir, la única especie del reino animal que se preocupa por los asuntos colectivos de la ciudad donde vive. Hoy sigue estando vigente la pregunta retórica sobre si el líder político nace o se hace con la formación.
En las primeras sociedades los líderes que se encargaban de dirigir las sociedades provenían de sus hazañas en los campos de batallas, o por ser militares que dirigían ejércitos o legiones en tiempos de paz, o también por la fortuna de heredarlo de sus padres, es decir nacían en cunas reales. El ciudadano normal estaba impedido de acceder hasta las posiciones de mando de su propia sociedad.
Muchos siglos han trascurrido desde entonces, muchos autores con sus aportaciones teóricas y personas que con su liderazgo han definido a la política, a los políticos y a la forma de hacer política. Según mi consideración la política moderna tal como la conocemos actualmente se debe a tres condiciones históricas en desarrollo de las ciencias sociales como lo son: El surgimiento de las ideologías como metodologías para el desarrollo de la sociedad, los partidos políticos como forma de conducir a la sociedad y el desarrollo de los medios de comunicación masivos que permito a su vez el surgimiento de la propaganda, de un nuevo estilo de oradores y de una masa más educada y con mayor niveles de participación en las decisiones de la sociedad.
En la actualidad los líderes políticos no pueden ser advenedizos, ni de escasa formación, yo considero que la sociedad del siglo XXI demanda de los líderes una serie de habilidades y de conocimientos que le permitan demostrar que están en condiciones de ser los conductores de una sociedad con una crisis multifactorial. Una de las habilidades más demandadas por los ciudadanos, en este siglo, serán las habilidades comunicativas de los Lideres.
En la actualidad se reconoce la existencia de un gran déficit en las mencionadas habilidades en la mayoría de los líderes a tal punto que es común escuchar que hay un vacío de líderes. Numerosos investigadores académicos coinciden en afirmar que este déficit proviene de la escasa o nula formación que reciben los que por cualquiera de las circunstancias de la vida están hoy en las posiciones de comando de sus organizaciones.
Es necesario y de vital importancia que toda organización y/o empresa se ocupe de tan trascendente tema como es la formación de sus líderes. El desarrollo del dirigente lo coloca en un sitial de vanguardia en la contribución en construcción de la sociedad que todos deseamos. Conjuntamente a la formación de los líderes y tener una plataforma ideológica bien definida, con su visión es la única manera de lograr las metas propuestas.