Detrás de la culta sociedad el monstruo de la tecnología va inundando cada rincón del espíritu humano, consumiendo cada chispa de la sinceridad en la oscuridad de las apariencias.
Los ojos se saturan de millones de imágenes innecesarias para el crecimiento del alma, la fantasía se encajona dentro de celulares y ordenadores que piensan por los niños del mañana, haciendo que el crecimiento de la psique se haga dependiente del consumismo.
La naturaleza ya no se respira con la dulce brisa de la montaña, sino con el humo negro de las fabricas que trabajan a toda velocidad, empujando a la ciudadanía a ir tan rápido que ya no pueden identificar sus propios sentimientos.
Los edificios se hacen cada vez más altos, más imponentes. Eclipsando el azul del cielo con sombras negras que impiden ver las estrellas.
La consciencia se entorpece en el laberinto futurista de las urbes, apartando al ser de su esencia natural, creando sobre el metal y el plástico una inteligencia artificial que destruye ha su propio creador.
firma: alma de lobo