Fotografía: Aves del mundo
Amanece Señor y quiero darte las gracias por las bendiciones que me has regalado en la vida. Por este bello despertar en medio de tantos sonidos hermosos detrás de mi ventana, la naturaleza que creaste para mí. Especialmente mi Dios, quiero agradecerte por mis amigos, por experimentar cada día tú amor en ellos, te has manifestado con la presencia de ellos en mi caminar. Así, mi Dios son una bendición, un regalo tuyo, ya que muchos de ellos son incondicionales, lo dice tú palabra “Hay amigos más fieles que un hermano” (Proverbios 18,14) Tu conoces esos amigos incondicionales que me demuestran con su amor tu bondad por mí, gracias por ellos, por los que cada día me acompañan y sacian mi sed en mi desierto. Derrama bendiciones sobre ellos. Amén.
Un amigo es eso y más, es sentir su compañía en el tejido de mi vida con la suya, eso y más es un amigo, es navegar contracorriente porque navego contigo al estar con ellos presentes, es compartir silencios y entendernos sin necesidad de hablar, todo eso y más es un amigo.
Gracias por leer mí oración de hoy por los amigos, y por ustedes que ya son parte de ellos.
Fermina.
Dibujo: De Fano.