El científico Matthew Goodwin de la Universidad de Northeastern, diseño un dispositivo que permite anticipar cambios en el comportamiento de personas con autismo.
Es como una pulsera equipada de biosensores que pueden medir diferentes indicadores como el ritmo cardíaco, la temperatura, el sudor, movimientos de los brazos, entre otros detalles. Revisando todos estos datos puede determinar si la persona presenta síntomas de estrés y predecir, con hasta un minuto de anticipación, cambios bruscos en el comportamiento.
Esto ayudara a los familiares o cuidadores a prepararse para esas situaciones. Por el momento, las pruebas que certifican la eficacia de este dispositivo portable son limitadas. En una primera fase, observaron por 87 horas el comportamiento y los cambios fisiológicos de 20 niños con autismo. Y los resultados obtenidos, este sistema logró una precisión del 84%, anticipando 60 segundo antes un episodio agresivo.
Se tendrá que esperar para ver cómo evoluciona este proyecto para estimar cuando estará disponible. Y por otro lado, este proyecto puede incentivar a otros equipos a crear soluciones similares o potenciar la dinámica que propone la Universidad de Northeastern.