No eras la mejor persona, ni siquiera eras el más apuesto, no decías los mejores chistes, y tampoco era que tenías dinero, no eras ni el más santo, ni tampoco un demonio, nunca has sido un poeta, creo que todo lo contrario, un vago con poco recital, un hombre seco de por sí, pero tenías algo, tenías ese algo que me volvía loca, que me hacía amarte a pesar de nada.
Sera masoquismo la palabra, no lo sé; no me tratabas bien, pero tampoco me tratabas mal, eras un intermedio que me hacía feliz, pero que también me dolía el alma. Ni los extremos son buenos, pero siendo sincera los intermedios tampoco, te van doliendo poco a poco, hasta que llega un punto donde la confusión es la única palabra que te puede definir.
Ha pasado ya algún tiempo, y siéndote sincera, sigues apareciendo en mis sueños, leí en un libro que decía que si sueñas con alguien es porque ese alguien se durmió pensando en ti, pero en el fondo sé que no es cierto, hoy solo quiero decirte que aun te pienso, pero que espero que no sea por mucho tiempo. Aún te extraño, pero la vida continua, y contigo o sin ti, todos merecemos ser feliz.
Imagen: https://www.pinterest.es/pin/350225308495063692/?autologin=true