Reflexión.
Los seres humanos tenemos muchos estados de ánimo, jamás permanecemos en uno para siempre, cambiamos constantemente y a veces de manera súbita. Si bien esto es normal, lo que no es bueno es tener el ánimo en un estado en el cual a la larga nos haga daño.
Por ejemplo, si estamos mucho tiempo tristes o enojados, esto afectará nuestra manera de relacionarnos con los demás, haciendo que nuestra calidad de vida se reduzca.
“No dejes que la depresión se apodere de ti. Esto suele suceder cuando te aíslas, así que cuando te sientas así, búscame. Recuerda que así como yo, hay muchas personas allá afuera que te quieren muchísimo y harían lo que sea con tal de verte sonreír. Levanta la mirada y camina erguido, eso también ayuda. Si tienes dificultades, dímelo y haré lo posible por ayudarte o conseguirte ayuda en caso no pueda”.
“Entiendo que estas últimas semanas han sido muy difíciles y que por eso andas tan deprimida, pero no puedes seguir así para siempre. Dicen que el tiempo cura las heridas pero puede demorar, así que ten paciencia y verás que pronto todo volverá a la normalidad y podrás sonreír como antes. Tienes que proponerte estar bien, solo así estarás mejor.