Respice post te! Hominem te esse memento!
Tengo un buen rato por acá; ha sido una gran experiencia y durante todo este tiempo el balance ha sido muy positivo. Empecé como un profesional frustrado en un país que te patea a diario para que permanezcas en el piso, un pobre diablo que sueña con escribir y ser leído.
A la deriva entre restos del naufragio que es mi país, Steemit se convirtió en la tabla que me permite seguir a flote, que me ha sostenido durante estos duros meses y que evita que caiga a plomo a lo más profundo. Gracias por eso.
No soy tan arrogante como para pretender ser importante, mucho menos para erigirme como portavoz de nadie. Simplemente me gustaría expresar mi opinión sobre la actualidad de Steemit, específicamente en su sector hispano, su principal problema y qué haría para solucionarlo.
Hay poco dinero invertido en comparación a la cantidad de usuarios.
No he descubierto el agua tibia, eso es evidente y cualquiera que lleve un tiempo por acá y se haya tomado la molestia de entender cómo funciona Steemit hace rato habrá llegado a la misma conclusión.
Y eso está causando efectos indeseables para la plataforma, para los usuarios hispanos y también, para los inversores en Steemit. Hay poco dinero, los votos son limitados y quienes los quieren deben competir de la mejor manera que conozcan para aspirar a ellos. Y eso está bien.
Lo que no está bien, y acá empieza mi absurda pretensión de decirles que es lo mejor para su negocio, es la manera como se administran los votos, como se entiende la curación en el mundo hispano.
En mi opinión, la época de vacas flacas que vivimos debería ser una oportunidad para estimular el desarrollo de buen contenido en vez de funcionar como la barrera que ha causado la deserción de tantos talentos. No creo pecar de exagerado cuando afirmo que la mayoría del contenido publicado en Steemit en general y el idioma castellano en particular, es mediocre.
Las razones de la mediocridad son múltiples, pero la raíz del problema tiene mucho que ver con la relación entre el esfuerzo dedicado y la posible recompensa. El trabajo bien hecho debe ser recompensado consistentemente si se desea que se repita, y en estos momentos no se hace, o al menos, entre muchos autores no se percibe de esa manera.
Hasta ahora, todo lo que he dicho es obvio. Lo que no parece serlo es la manera de convertir este problema puntual en una oportunidad para mejorar significativamente la calidad promedio del contenido publicado en nuestro idioma. Y no es difícil, en realidad.
La solución a mi entender es mejorar la curaduría. Si todos y cada uno de los proyectos curadores en castellano exigieran un alto nivel de calidad, el mal contenido desaparecerá paulatinamente porque publicar basura sería inútil, ganar dinero con una mala publicación una falacia. El aumento de calidad promedio atraería inversores que verían en la comunidad hispana un filón de buen contenido y a las comunidades de curación como la manera de penetrar en ese mercado, vía delegación de SP.
¿Y cómo hacerlo?
Estoy seguro que todos desean que sus votos vayan al mejor contenido posible, pues de eso depende su credibilidad como proyecto y sustentabilidad en el mediano y largo plazo. Y ahí es donde debemos aplicar medidas para enderezar el rumbo.
En primer lugar, hay que ser claros y transparentes. La calidad no es subjetiva. Suena muy bonito pero no es cierto. La calidad es superar las expectativas del consumidor, es darle algo más de lo que espera; y lo que se espera es perfectamente medible y calificable. Se debe establecer un mínimo deseable.
En base a la premisa “la calidad es evaluable y en gran medida objetiva”, se puede construir un nuevo paradigma de curación. Es momento de ser realistas y sinceros. Realistas porque hay que asumir una gran verdad, no se puede quedar bien con todos. Y sinceros porque es momento de hablar claro, de poner las cartas sobre la mesa y decir, esto es lo que hay. El voto es un premio y como tal debe ser entendido. Pero cuando hablamos de proyectos de curación el voto debe ser un premio otorgado en función a la calidad, nada más, nada menos.
Si los proyectos de curación se toman un tiempo, meditan y reúnen a tanta gente capaz que hay por acá seguramente lograrán crear un “Manual de Procedimientos de Curación” para que la decisión de votar un artículo sea objetiva, transparente, medible, evaluable.
Es tan simple como fijar la vara de medir, es establecer un mínimo aceptable que impulse a los usuarios a mejorar constantemente. Con esta simple medida se ganaría mucho. Estimularía la mejora en la calidad, ganarían un medio para evaluar su propio desempeño, daría respetabilidad al proyecto eliminando la subjetividad en la curaduría y en consecuencia, la pretensión de muchos a obtener votos mediante cualquier otro método distinto a la publicación de buen material se vería frustrada.
Entonces, fijen normas claras, redacten un documento que diga exactamente que se requiere para ser votado en términos de estética, ortografía, maquetación, redacción, fuentes. Digan explícitamente como decidirán el peso del voto, si van a establecer un tiempo mínimo entre voto y voto, si el dinero en el monedero o el tamaño de la cuenta importa, si la interacción en Discord es valorada, si el compromiso con este o aquel proyecto es una barrera; en fin, redacten todo de una manera clara y concisa, publiquen ese manual y a partir de ese momento sigan estrictamente el procedimiento.
Lo que pido no es más que profesionalizar la curación, hacer de ella una ciencia lo más exacta posible, que sus resultados sean medibles, transparentes y evaluables. Esto le daría al proyecto prestigio y a nosotros, humildes autores, confianza en que el trabajo bien hecho será tomado en cuenta estimulándonos de esa manera a publicar siempre lo mejor que podamos producir.
Para finalizar, me gustaría aclarar un par de cosas. Esta es una opinión personal basada en mi experiencia en Steemit, de manera alguna se debe interpretar como ligada a ninguna comunidad o grupo; menos aún la considero como un ataque para alguno de ellos.
Estoy muy agradecido del apoyo que he recibido durante los meses que tengo haciendo vida acá y mi manera de retribuirlo es esta; criticar, ser sincero y decir las cosas como me parecen, porque con aplausos y felicitaciones interesadas se pierde el sentido de la realidad, este soy yo, un pequeño minnow diciéndoles: ¡Memento Mori!