Quienes aquí seguimos en pie de lucha por un mejor presente y un futuro prometedor, somos esos héroes y heroínas anónimos(as) de los que está llena la vida y la historia nacional, como en el caso de usted que me lee, o en el mío, que escribo, modestia aparte. Ustedes y yo, juntos, unidos, seguimos siendo los fieles guardianes de nuestras riquezas naturales, y con ello me refiero a lo geográfico y autóctono, como nuestro altísimo Cerro "El Ávila" (o Wuaraira Repano = es lo mismo) en Caracas, de nuestro Pico “Bolívar” en los Andes Merideños (con el teleférico más alto del mundo), de nuestro "Salto Ángel" en el Estado Bolívar (el salto de agua más largo o grande del mundo), de nuestros Médanos de Coro en Falcón, con sus tunas, y de nuestro Parque "Henry Pittier" que como una gigante selva nublada, en tierra aragüeña, nos convida camino al Mar Caribe, y en fin de todos aquellos regalos naturales que nos ha dado el Gran Creador.
Todos los venezolanos que aun habitamos en esta tierra de gracia, podemos disfrutar de sus paisajes naturales y las creaciones logradas a través de la mano del hombre, como el Poliedro de Caracas o el Teatro Teresa Carreño, el Monumento a la Virgen de la Paz en Trujillo, de sus llanos guariqueños, en Cojedes o Barinas, sus montañas como la de Sorte, en Yaracuy, con su Reina Maria Lionza, sus playas como Los Caracas y Choroní, en Vargas y Aragua, respectivamente; y ríos como el Orinoco, el Caroní, entre otros, de sus selvas tropicales, de hermosos pueblos rurales y grandes ciudades de concreto. Aquí tenemos de todo y para todos. ¡¡¡Okey!!!, que no lo podemos disfrutar por las inadecuadas políticas económicas y la inseguridad…¡¡¡Es cierto!!! Pero, con la fe y la esperanza de lograr cambios en las estructuras sociales de la gran Venezuela, es que permanecemos aquí, hasta lograr nuestros objetivos.
Los venezolanos, todos, que aquí seguimos y permanecemos con la frente en alto y dando pasos firmes desde el presente hacia el futuro, quizás un poco incierto, no queremos efigies personalistas, ni medallas, ni condecoraciones, aunque nuestro mayor premio es la paz, la igualdad, la justicia, y todos aquellos valores que se puedan materializar en pro de la existencia humana, sin obviar a las especies faunísticas y florísticas que adornan nuestros más vistosos paisajes. Hacia allá apunta nuestra brújula y ese es nuestro norte. Nuestro destino es Venezuela, la nación de todos y para todos.
Ustedes, niños en crecimiento, adolescentes en formación, adultos contemporáneos y mayores que estudian y trabajan (incluyo a la mayoría), que trabajan, que hacen cultura y deporte (incluyo a quienes lo hacen), son el mejor y más digno ejemplo humano, de la fuerza productiva de nuestra amada y pujante Venezuela. Ustedes son el tricolor patrio que ondea en nuestro lienzo nacional y el cielo siempre azul, ustedes son las poderosas armas del escudo nacional y la letra honrosa de nuestro Gloria al Bravo Pueblo. Ustedes son el amarillo fulgurante de nuestro Araguaney (Árbol nacional), ustedes son la lozanía y el frescor de nuestra orquídea (Flor Nacional), y la libertad representada en el vuelo del turpial (Ave Nacional). Ustedes son la pureza de nuestras etnias nativas, como la wa-yu u otras. ¡¡¡Ustedes son Venezuela!!!
¡¡¡Venezolanos y venezolanas!!! ¡¡¡Honor a quien honor merece!!! Honor a quienes permanecen (y permaneceremos) en esta tierra grande y generosa, con riquezas minerales y talento humano por doquier. Honor a todos los venezolanos y venezolanas que seguimos firmes y con convicciones, dirigiendo nuestro accionar por una mejor Venezuela en inclusión. A quienes no hemos optado por irnos en la búsqueda y consecución de un mejor futuro y porvenir, en otro país, por diversas causas. Honor a ustedes, guerreros y guerreras que con el agua al cuello, siguen incólumes buscando lo mejor para Venezuela y sus habitantes, sin obviar la faunística y la florística, lo mejor para ustedes y sus familias, también para sus amigos.
Que conste pues, que con quienes se han ido por otras razones y por las consabidas, va mi respeto y consideración. Con respecto a los que han partido a otras latitudes, y que sabemos añoran a su país natal, por allá en los países que se encuentran, en la búsqueda y consecución de un futuro mejor, sepan que no soy capaz de criticarles (eso jamás), por aquello de no poder decir que de esta agua no beberé y porque sé que desde donde ahora nos encontramos todos, apoyamos y amamos a Venezuela, tierra de todos y para todos. Luego escribiré algo similar, para quienes han partido a otras latitudes.
A todos los venezolanos y venezolanas, con residencia en este extenso país, los que están aquí y siguen aquí, me tomo la libertad de expresar las gracias en nombre de Venezuela en pleno, por el trabajo, esfuerzo y dedicación diaria, por el amor de todos los días, y porque desde aquí, desde el suelo patrio, podemos abrazar desde más cerca a nuestro hermoso país, que no se resiste ni se resistirá jamás y buscará lo mejor, nuestra hermosa nación, nuestra grandísima patria, a nuestros familiares y amigos en su totalidad. Por tanto, sigamos aportando y aguantando hasta que rocemos la línea de lo permisible, pero nunca olvidemos, que en nuestro país podemos hacer lo que tenemos que hacer para procurar un cambio en positivo.
Que nuestra santa patrona María de Coromoto, nos cuide y nos proteja hoy, mañana y siempre. Que Dios nos bendiga a todos y…♥Que Viva Venezuela♥…
(NOTA: Este artículo lo extraje de mi cuenta en Facebook, y le hice algunas modificaciones, sin embargo, lo eliminé de fb al colocarlo aquí, no sin antes hacer las respectivas capturas de pantallas para dejar constancia, y así evitar inconvenientes).