Durante su estancia en Portugal, al parecer, tuvo una aventura amorosa con una dama portuguesa, Ana Franca o Villafranca de Rojas, de la que nació una hija, Isabel (1583), que vivió luego en compañía de su padre en Valladolid, hacia 1604.
A fin de estabilizar su situación familiar, Cervantes contrajo matrimonio, en 1584, con Catalina delga Salazar y Palacios, joven bidalga de dieciocho años de edad- diecinueve menos que Miguel-. Si bien muy poco benefició a Cervantes el enlace, ni en bienes de fortuna ni en armonía conyugal y familiar, parece ser que no conservó el autor del Quijote excesivo buen recuerdo de Esquivias, patria de su esposa, aldea entre Madrid y Toledo. Las desavenencias no llegaron a ser graves, ya que catalina fue con el tiempo cada vez más comprensiva.
Algo de historia, debemos conocerla para entender nuestro presente. gracias por tus comentarios y votos. Historia Universal, siglo de oro español. pág 3, edición nro 1592 de revista anteojito 13 sep 1995.