Mi nombre es Cristian Arrieta Galvis, nací en un lugar de verdes abundantes y de economía escasa; sin Internet, pero con libros remendado; sin audífonos, pero con el canto de los pájaros en gran cantidad que me confundía la procedencia de tantos. Nací y crecí en un lugar sin cámaras, pero con un paisaje que jamás olvidaré; sin ducha, pero con un río incesante corriendo por las venas del caserío.
Allí nací, donde comer era una batalla, pero la naturaleza siempre sustentó a mi familia; en ese lugar lleno de paz y sereno me volví en lo que soy, un hombre que a las cosas grandes y pequeñas le da valor.
Ya estoy en ese lugar, pero lo pienso y lo quiero, lo extraño como esa madrugada en que lo dejé, y aunque lo visito una y otra vez en mi alma yo lo llevo.