Estoy cansado.
Mis pulmones ya no funcionan como antes, podrían dejar de funcionar en cualquier momento, me da terror el pensar en que moriré en cualquier momento, no puedo huir del destino que me espera.
Solo intento calmarme y respirar profundo, pero al respirar profundo me causa ganas de toser, como un viejo fumador que se fumaba tres cajas diarias, aunque no fume casi en mi vida, pero con el poco humo que inhale me dañe por dentro.
Muchos de mis amigos lo hacían a diario y no les pasaba nada, pero yo… Yo soy la excepción.
Maldita sea. Porque me pasó esto a mí, ya no puedo hacer lo que me gustaba hacer como antes, no podré jugar mis deportes favoritos. Y solo por intentar ser “genial” y “verme bien”
Me arrepiento de haberlo hecho. Pero que más da, lo hecho, hecho está y no hay vuelta atrás, quizás algún día me curé, de este mal.
O quizás no…
Lo único que les quiero expresar es el dolor que paso el familiar de un amigo que falleció hace poco por el vicio que tenía.
Aunque nunca se rindió y hasta el último momento luchó por mejorarse, tristemente no lo logró.
Si alguno de ustedes fuma, no les diré que lo dejen de hacer, porque yo no soy el indicado para decírselos, pero si les digo algo.