1) Estar comprometido totalmente.
En estas ocasiones decimos que no vamos a fumar más cuando no tenemos antojos ni tentaciones ni ansias por fumar; en estas ocasiones decimos que vamos a dejar de fumar probablemente después de una borrachera en la que nos hemos atiborrado a cigarrillos o después de haber pasado un fuerte catarro.
Díselo a todo el mundo. Es el típico consejo que se da y a la gente le cuesta llevarlo a la práctica porque sabe que si fracasa, al día siguiente pasará vergüenza. Decírselo a todo el mundo es la mejor forma comprometerse más a fondo con la intención de dejar de fumar.
Escríbelo en Facebook, díselo a tu pareja, prométele a tu hija/o que vas a dejar de fumar… Únete a algún foro que haya sobre dejar de fumar. Obtendrás muchas recompensas verbales y anímicas pero también tendrás una gran responsabilidad adquirida.
Ya no hay vuelta atrás… o sí, pero la recaída no será tan fácil.
2) Tener un plan para cuando llegue la ansiedad.
3) Si has decidido volver a fumar aplica la técnica del “retraso”.
└ Respira profundamente 10 veces seguidas.
└ Bebe un vaso de agua.
└ Haz 10 flexiones.
└ Haz lo que se te ocurra… el objetivo es demorar unos minutos ese fatídico momento en el que te vas a encender un cigarro.
Quizás este último cartucho te ayude a recobrar el sentido común y seguir con tu deseo de dejar de fumar. Si has superado esta prueba de fuego vuelve a plantearte los 3 primeros consejos para que tu convicción para dejar de fumar vuelva a ser fuerte.
4) Ante situaciones límites cambia los hábitos negativos por hábitos positivos.
5) Superar “la semana del infierno”.
Esta primera gran batalla dura una semana, “la semana del infierno”. Si la superas, todo será más fácil aunque la guerra no estará ganada. La guerra puede llegar a durar años.
La segunda semana es “la semana de los diablos”. También es difícil… pero no tan infernal como la primera.
Una vez que superas estas 2 semanas puedes regalarte otro gran premio, tu autoestima estará fuertemente reforzada y tu estado de salud habrá mejorado notablemente: tu capacidad pulmonar será mayor, tu olfato se volverá más agudizado, tu piel se verá más saludable y te levantarás mejor por las mañanas… además de otros muchos beneficios.
Las ganas de fumar cada vez serán menores.
6) Trata de evitar situaciones o bebidas que te induzcan a fumar.
7) Ten claras las ventajas y beneficios que tiene dejar de fumar.
Por estas razones conviene que tengas claras todas las ventajas que conlleva dejar de fumar: que no te quepa duda de que va a ser una de las mejores decisiones de tu vida y te vas a sentir psicológicamente pletórico con haber tomado tan acertada decisión.
Vas a dejar de lado ese miedo oculto a desarrollar un carcinoma de pulmón. ¿Sabes realmente lo mal que lo pasa una persona a la que le diagnostican un cáncer de pulmón? Consulta este diario para que te hagas una ligera idea.
Te vas a ahorrar un montón de dinero. Parte de tus preocupaciones económicas se van a eliminar y podrás disponer de ese dinero para otras cosas más útiles o incluso para usarlo como recompensa por haber dejado de fumar (podrás comprarte ropa nueva).
Lucirás un mejor aspecto físico y tendrás mucha más energía. Tu autoestima aumentará considerablemente.
8) Practica alguna actividad física.
Apuntarte a un gimnasio o salir a correr puede servirte de gran ayuda.
9) Cambia de look.
Este es el consejo más original, pero tiene su justificación. A partir de ahora eres un inteligente “No fumador”. Tu vida ha cambiado, vas a llevar una nueva vida más saludable y va a mejorar tu aspecto físico. Ponle la guinda a esta situación cómprándote ropa nueva y con un corte de pelo.
Identificarás tu nuevo aspecto físico con el “no fumar”. Es un reforzamiento psicológico.
10 ¿Por qué quieres dejar de fumar?
¿Porque puede causar varios tipos de cáncer? ¿Debido a que siempre apestas a tabaco? ¿Por qué tienes mal aliento? ¿Debido a que tu familia sufre por culpa de tu adicción? ¿Debido a que es cada vez más caro a fumar? ¿Debido a que quieres dar un buen ejemplo a tus hijos?
Independientemente de cuáles sean tus razones, escríbelas en un papel y tenlo siempre a mano. Este tipo de anotaciones puede ser el incentivo que necesitas en un momento determinado para prevenir una recaída.