Ayer comencé con mi introduceyourself, brinqué a rabiar con mi primer voto, el primer comentario y con las primeras vistas a mi post. Imagínense con los followers, naaa, lo máximo.
Me sentía poderosa, comencé a votar por las fotografías y recomendaciones que conseguí a mi paso, la adrenalina y las endorfinas a millón porque mi sueños se hacían realidad, que me leyeran, jajaja.
En la noche le digo a mi hijo que comience a postear en su Steemit, pues nunca lo había hecho y tenía mas de una semana en la plataforma. Y así lo hizo, pero en inglés, y con el primer voto me superó en Steem. Luego, como orgullosa madre voté por su post pero mi voto ya no valía un centavo, eso no lo entiendo, que alguien me explique. Endorfinas y adrenalinas al subsuelo.
Hoy solo me he dedicado a leer sobre los errores que cometo y mis hijos con hambreee.
Lo cierto es que es adictivo. Gracias a todos los que me siguen y me dan ánimos para continuar.
Ah, por cierto, la imagen la busqué en san Google, desconozco la fuente, su autor, sorry, please.