El comienzo de todo es angustiante y hasta tenebroso, pues lo que sea que estés comenzando te lleva a un interminable número de interrogantes que se convierten en miedo.
El miedo, vaya si hay que tenerle respeto a este señor... te paraliza hasta el meñique. No sé que es peor, si el comienzo, que sabiéndolo llevar hasta lo disfrutas de más, o que te acobije el miedo.
Tengo tiempo batallando con el comienzo y me quedo petrificada cuando llego al nivel y me consigo con ese señor. En algún momento por circunstancias de la vida saque de mi vocabulario la muy vulgar y fea palabra: Flojera, pues ahora y de la mano de ustedes voy a erradicar el miedo que me da el hacer lo que tanto me gusta: Escribir (yo hasta discuto y resuelvo mis problemas de pareja con una carta y/o nota).
Por eso espero que este sea el comienzo de un lindo viaje con todos ustedes y que la armonía sea nuestra mejor compañera.