Seguramente a muchos nos ha tocado estar en un hospital y que nos pongan suero en las venas ya sea para hidratar nuestro cuerpo o cumplir algún medicamento. Sabemos que no es tarea fácil acostarse en una camilla a esperar que venga la enfermera a limpiarte ese espacio de tu mano que eligió para pincharte con una aguja que quien sabe de qué tamaño la eligió y luego conectarla a un sistema de suero que mide unos dos metros si lo miras desde tu mano hacia arriba hasta donde está el suero colgado en un paral y que estoy segura de que hacen ese recorrido con la mirada buscando una burbuja que va a desesperarlos y gritaran:
Siempre me he preguntado ¿porque a los pacientes les angustia tanto el hecho de que haya una burbuja de aire en el sistema de suero, o que de cualquier manera te inyecten aire en las venas? La respuesta de los pacientes siempre es que lo vieron el alguna escena de una película de terror, que se lo dijo la vecina de 80 años que lo sabe porque ha estado hospitalizada 7 veces o que lo vieron en un programa de televisión. Para romper este mito vayamos un poco a la ciencia.
La presencia de aire en las venas si puede ser peligroso, ya que puede generar una complicación conocida como EMBOLISMO AEREO o EMOBOLISMO GASEOSO… Peeero para que esto ocurra se necesitan entre 50 y 100 ml de aire dentro de tu organismo introducidos a presión, estas burbujas de aire viajan por el torrente sanguíneo obstruyendo el paso del oxigeno en su recorrido hasta llegar al cerebro o al corazón, provocando hemiplejia (parálisis de la mitad del cuerpo) o un infarto. Suele ocurrir en procedimientos médicos en áreas críticas como colocación de catéteres centrales, manipulación de arterias de alto calibre o cirugías de cráneo y corazón abierto.
Si la cantidad de aire que entra al organismo es menor a la mencionada, este es sometido a un proceso de absorción en el que la sangre separa el CO2 y el Oxígeno del aire y estos componentes por separado se disuelven en la sangre y pueden ser procesados fácilmente por el organismo.
Las jeringas utilizadas para cumplir medicamentos en su mayoría son de 10 y 20 ml lo cual demuestra que una inocente burbujita e incluso cuando el suero se termine y quede este sistema vacio no es causa de muerte.