Y te golpea,
Con fuerza,
Sin misericordia,
Sin pausas.
Y ya no eres el mismo,
Ves los pedazos que quedaron,
La heridas abiertas,
Los fantasmas…
De traumas pasados aún sin resolver.
Solo sigues sangrando,
Un poco más,
Cada día más,
Viendo el horizonte lejano.
Algunos días te sonríe,
Otros días te da la espalda,
Con algunos momentos inconclusos,
Con paradojas no resueltas.
Hay quienes le tiran…
Una moneda al aire,
Y porque salió su capricho…
Creen haber perseguido un sueño.
En cambio otros,
Son arrastrados,
Por sus impetuosas corrientes,
Apenas sobreviviendo,
A sus furiosas embestidas.