(En la madrugada).
Oculta la madrugada
la luz de unos ojos breves,
y claridades aleves
se niega a dar tu mirada.
Despierta -aunque muy cansada-
la luz tiendes a encender,
pero nada puedes ver,
¿y por qué? ¡Porque no hay nada!
Fuente
Oculta la madrugada
la luz de unos ojos breves,
y claridades aleves
se niega a dar tu mirada.
Despierta -aunque muy cansada-
la luz tiendes a encender,
pero nada puedes ver,
¿y por qué? ¡Porque no hay nada!