¡Hola amigos Steminians! En esta oportunidad voy a presentarle mi participación para el concurso fotocuentos, originado por la amiga , ya que me parece interesante motivar y promover el desarrollo de la escritura, tomando como base una imagen publicada por
.
Sin más preámbulo les dejo mi post el cual lleva por nombre.
Todo comenzó una tarde en el colegio de bachillerato, yo estaba dispuesto para merendar. De repente, de un rostro encantador se deja ver una bella sonrisa, “no parpadeé ni un instante para no perder de vista su resplandor”. Era ella, una bella joven colmada de dulzura y con una personalidad agradable.
Días después de haberla conocido de vista, me atreví por fin a hablarle, y le dije:
¿Hola, como te llamas?
Ella me contesto:
! Génesis ¡. Y tú.
Lindo nombre. Yo me llamo Javier, le contesté.
Desde ese momento, hemos compartido día a día durante el recreo, algunas veces la acompañaba hasta que llegara el transporte a buscarla. Su compañía se había vuelto indispensable para mi, tanto así que cada noche rogaba por un rápido amanecer para ir al colegio y volverme a encontrar con ella. !Compartir los refrescos jaja¡, recuerdo esa vez que mezclamos las bebidas, ella tenía una Frescolita y yo una Coca-Cola, el resultado fue una bebida más dulce de lo normal.
De vez en cuando estudiabamos juntos, ella me ayudaba con las investigaciones de Historia y Biología, mientras tanto, yo la apoyaba en resolver los ejercicios de matemática y física,
Nuestra relación se volvió interesante, la amistad se hacía más fuerte y la necesidad de vernos ya era algo mutuo. Ella jugaba a ser celosa cuando conversaba con otra chica y yo solo la tranquilizaba acariciando su suave cabellera.
Son juegos tontos de adolescentes – pensé un momento - , pero un día compartiendo en el jardín nos encontramos unas flores “amarillas como la luz del sol”, ese día fue crucial para nuestro futuro. Tomamos una flor y jugamos a deshojar los pétalos uno a uno, ¿Me quieres, no me quieres? Era el juego de turno, suerte la mía que todas las flores que elegimos daban un "SI" como respuesta, un florecido destino estaba dispuesto para nosotros dos y es que ese día tomamos la decisión de hacerle caso a la naturaleza y unir nuestros pensares y sentimientos en uno solo.
“Desde ese momento, un jardín florido adorna la entrada de nuestro hogar”.
Esto ha sido todo por los momentos, espero les haya gustado.
Muchas gracias por su atención y comentario
