Sentir el latido de mi corazón me enferma,
ser consciente de mi respiración me causa nauseas.
Ver, oír, oler, me provocan repulsión total.
Vida, ¿qué tan cruel eres
para darnos un sinsentido existencial
guiado por banalidades mundanas?
¿Tan divertido es ver sufrir a tu progenie
que no paras en tu afán de ser infinita
en los días con un límite incontable?
Vida, despreciable ser, me repugnas,
no existir sería mejor, que ser producto de ti.
Las imágenes pertenecen a Kev Seto y Mike Wilson en Unplash.